Las tramas de fraude de IVA constituyen una de las principales amenazas para la integridad de los sistemas tributarios europeos y representan una tipología de riesgo especialmente relevante desde la perspectiva de la prevención del blanqueo de capitales.
Durante el seminario «Tramas de IVA y Blanqueo de Capitales: Sectores de Alto Riesgo, Casos Reales y Señales de Alerta para Sujetos Obligados»¹, se analizaron los esquemas que emplean, frecuentemente, las organizaciones criminales, los sectores más afectados y los principales indicadores que pueden ayudar a los sujetos obligados para detectar este tipo de operativas.
La importancia del fenómeno ha quedado reflejada en un dato especialmente significativo: una gran parte de las comunicaciones relacionadas con posibles esquemas defraudatorios que recibe el organismo supervisor (SEPBLAC) guardan relación con las denominadas tramas de IVA, lo que evidencia la magnitud económica y criminal de este fenómeno.
A continuación, se describen algunas de las claves que sujetos obligados deben tener en cuenta para comprender y afrontar estos esquemas de envergadura creciente.
El origen del problema
Para comprender las tramas de IVA es necesario entender primero el funcionamiento de las operaciones intracomunitarias. Con la creación del mercado único europeo desaparecieron muchas de las barreras comerciales entre los Estados miembros. Como consecuencia, las entregas intracomunitarias de bienes quedaron exentas en origen y las adquisiciones intracomunitarias pasaron a tributar en destino, por tanto, este sistema ha facilitado enormemente el comercio dentro de la Unión Europea pero también ha generado vulnerabilidades que pueden ser aprovechadas por organizaciones criminales especializadas. Ahora bien, el punto crítico reside en que una adquisición intracomunitaria permite al adquirente autorrepercutirse y deducirse simultáneamente el IVA, generando inicialmente un efecto neutro desde un punto de vista tributario, característica sobre la cual se construyen las tramas.
¿Qué es una trama de IVA?
Una trama de IVA es una estructura organizada de sociedades que aparentan desarrollar una actividad comercial legítima, cuando en realidad su objetivo principal es obtener un beneficio ilícito mediante la evasión del impuesto o la obtención fraudulenta de devoluciones tributarias. Lejos de tratarse de una única empresa, estas estructuras suelen estar compuestas por múltiples entidades que intervienen de forma coordinada en distintos países y jurisdicciones y aunque las formas organizativas pueden variar, suelen existir tres figuras fundamentales en el entramado, a saber: la empresa trucha, la empresa pantalla y los distribuidores finales.
La trucha es la pieza fundamental del fraude y adquiere mercancías de otro Estado miembro de la Unión Europea y posteriormente las vende en territorio nacional repercutiendo el impuesto correspondiente. El fraude se produce porque la sociedad desaparece, deja de presentar declaraciones o simplemente no ingresa el IVA recaudado en la venta a la sociedad pantalla. Entre sus características más habituales destacan las siguientes:
- son empresas cuya constitución se ha realizado recientemente;
- presentan una escasa o nula infraestructura;
- suelen estar ubicadas en domicilios particulares;
- los administradores no tienen experiencia previa en el sector en el que operan;
- suele haber presencia de testaferros y
- existe un elevado volumen de negocio en un corto periodo de tiempo.
Ahora bien, la función principal de las sociedades pantallas consiste en dificultar la trazabilidad de la operación y apenas añaden valor añadido en el proceso económico. Estas empresas intermedian entre la trucha y el distribuidor final, generando capas adicionales de complejidad que dificultan las investigaciones tributarias, policiales y judiciales ya que, en muchos casos, presentan una apariencia de normalidad mucho más elaborada que la propia trucha.
Por último, tenemos al distribuidor final, quien comercializa los bienes en el mercado para el consumidor final. Gracias a que parte del IVA desaparece en las fases anteriores de la cadena, puede vender a precios más competitivos, obteniendo una ventaja económica frente a operadores que cumplen correctamente sus obligaciones fiscales.
Esquema de Fraude de IVA

Fuente: elaboración propia.
El fraude carrusel: cuando el Estado paga dos veces
La modalidad más sofisticada de estas estructuras es el denominado fraude carrusel. En este esquema, además de la desaparición del IVA por parte de la trucha, los productos vuelven a salir hacia otro Estado miembro mediante una entrega intracomunitaria de bienes exenta. Como consecuencia, el distribuidor final acumula cuotas de IVA soportado que puede solicitar en devolución.
El resultado es especialmente perjudicial para la Hacienda Pública ya que, por un lado, pierde el IVA que nunca ingresó la empresa trucha y por otro, realizan devoluciones indebidas a otras entidades de la cadena. De esta forma, la Agencia Tributaria no solo deja de recaudar, sino que además termina realizando pagos derivados de una operativa completamente fraudulenta.
Sectores especialmente vulnerables a las tramas de IVA
Aunque cualquier mercancía puede ser utilizada en una trama de IVA, existen determinados sectores especialmente atractivos para las organizaciones criminales: la telefonía, los componentes electrónicos, los automóviles, los hidrocarburos y las bebidas alcohólicas.
Los teléfonos móviles, ordenadores, tablets y otros dispositivos electrónicos presentan varias características ideales para estas estructuras debido al alto valor económico, fácil transporte, elevada liquidez y posibilidad de realizar múltiples operaciones en muy poco espacio de tiempo.
El sector de la automoción combina un elevado valor unitario con una intensa actividad intracomunitaria. Además, las organizaciones aprovechan en ocasiones el régimen especial de bienes usados para reducir artificialmente la tributación y maximizar el beneficio económico obtenido. Las investigaciones desarrolladas en los últimos años han permitido detectar entramados internacionales que llegaron a defraudar decenas de millones de euros mediante importaciones de vehículos procedentes de Alemania, Bélgica, Francia o Países Bajos.
Durante años, especialmente hasta 2024, el fraude de hidrocarburos se convirtió en una de las principales preocupaciones de la Agencia Tributaria y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La utilización de depósitos fiscales y el importante volumen económico de este mercado permitió la aparición de estructuras que llegaron a mover miles de millones de euros. No obstante, recientes reformas normativas han endurecido significativamente los controles, especialmente mediante el Registro de Extractores de Depósitos Fiscales (REDEF), estableciendo nuevas garantías para asegurar el pago del IVA antes de la extracción del producto y un mayor control sobre operadores y depósitos fiscales.
Finalmente, el sector de las bebidas alcohólicas presenta características similares a las observadas en el sector de hidrocarburos debido a la utilización de depósitos fiscales y regímenes suspensivos. Las investigaciones coordinadas por la Fiscalía Europea han identificado importantes organizaciones criminales que operaban simultáneamente en España, Portugal y Bélgica utilizando empresas pantalla y documentación falsa.
Conclusiones
Las tramas de IVA representan mucho más que un fraude tributario y se trata de estructuras organizadas que generan importantes beneficios ilícitos y que, en la práctica, requieren mecanismos de blanqueo de capitales para canalizar y ocultar los fondos obtenidos.
Tal y como demuestra la experiencia de las investigaciones desarrolladas en los últimos años, detrás de una aparente compraventa de teléfonos móviles, vehículos o incluso refrescos, puede esconderse una compleja trama internacional de fraude y blanqueo de capitales que requiere ser identificada y la complejidad de estas organizaciones obliga a una colaboración constante entre sujetos obligados, SEPBLAC, Agencia Tributaria, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y autoridades europeas.
En consecuencia, para los profesionales de cumplimiento normativo y prevención del blanqueo, comprender el funcionamiento de estas operativas resulta esencial. Detectar una sociedad trucha, identificar movimientos financieros incompatibles con la actividad declarada o reconocer señales de fraude documental puede marcar la diferencia entre una operación legítima y una estructura criminal perfectamente diseñada para defraudar millones de euros.
¹ Seminario impartido por Laura de la Iglesia, inspectora de Hacienda y jefa de la Unidad de Análisis de la Agencia Tributaria adscrita al SEPBLAC
Ruben Mora Ruano
Profesor Ayudante Dr. /Dpto. Economía y Hacienda Pública
UAM
ruben.mora@uam.es


