Introducción
La guerra en Ucrania, iniciada con la invasión rusa en febrero de 2022 eufemísticamente denominada por Putin como “Operación Militar Especial”, ha transformado el panorama geopolítico y militar de Europa. Con la posibilidad de un eventual cese de hostilidades, sea a través de un alto al fuego, un acuerdo de paz o la consolidación de nuevas fronteras de facto, surgen interrogantes sobre el destino del armamento desplegado en la región. En este artículo, se explora cómo el final del conflicto podría influir en el tráfico de armas en Europa, analizando la redistribución del arsenal, la seguridad fronteriza y el impacto en el terrorismo y el crimen organizado.
El Flujo de Armas Durante la Guerra
Desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, ordenó que se distribuyesen armas a la población civil dispuesta a oponerse a la agresión rusa. Desde entonces, Occidente ha suministrado a Ucrania una cantidad sin precedentes de armas de todo tipo, desde armamento convencional, como fusiles y armamento ligero, hasta sistemas antitanque Javelin y misiles tierra -aire Stinger, tanques Leopard y sistemas de artillería HIMARS (Sistema de cohetes de artillería de alta movilidad). A medida que las necesidades militares han ido evolucionando, también lo ha hecho la tipología del armamento proporcionado, incluyendo municiones avanzadas, drones y aviones de combate.
Sin embargo, el suministro masivo de armas a una zona de guerra no siempre termina en su supuesto destino y siempre lleva aparejados riesgos de desvío de ese lucrativo material. A pesar de los intentos de control por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, diversas fuentes han alertado sobre la posibilidad de que armas provenientes de Ucrania hayan caído en manos de redes del crimen organizado en Europa y otras regiones, sobre todo dedicadas al narcotráfico a nivel internacional, pero también redes relacionadas con el terrorismo.
- ¿Qué Pasará con las Armas Tras el Conflicto?
Desde el inicio del conflicto, según diversas fuentes consultadas, pueden haber “desaparecido” entre 300.000 y 600.000 armas de fuego (fusiles y pistolas). Sin embargo, el verdadero problema no está en esas armas ucranianas, sino en las rusas que han sido recuperadas en el campo de batalla y sobre las que no existe ningún control. Según indicó Daniel Brombacher, director del Observatorio GI-TOC sobre la Delincuencia Organizada en Europa en una entrevista de la Cadena SER en septiembre de 2024, “El problema en un futuro podrían ser las armas ganadas en el campo de batalla, es decir, lo que conocemos como armas de botín que han sido recolectadas en los campos de batalla que sobre todo son de origen ruso. Según estimativos oficiales se calcula que Ucrania ha podido hacerse una cantidad de entre un millón y cinco millones de armas»
Por otra parte, el fin de la guerra no significa necesariamente la desaparición del armamento. Al contrario, pueden darse varios escenarios en cuanto a su destino:
1. Repatriación y Devolución: Algunos países podrían solicitar la devolución de armamento prestado, especialmente los equipos de alto valor estratégico. Sin embargo, esto puede ser complicado en la práctica, dado el desgaste y la pérdida de material en combate.
2. Venta y Redistribución: Ucrania podría vender parte del arsenal recibido a otros países, especialmente en regiones con conflictos latentes. También es posible que algunos equipos sean revendidos en mercados ilegales.
3. Aparición en el Mercado Negro: Uno de los mayores riesgos es la proliferación de armas en redes del crimen organizado y grupos paramilitares. En conflictos previos, como en los Balcanes, el armamento sobrante se filtró a redes criminales que lo utilizaron en atentados y guerras locales. (El tráfico ilegal de armas en Ucrania ya era un negocio muy extendido antes del estallido del conflicto con Rusia en 2022 y las redes para continuar con este negocio siguen existiendo)
4. Almacenamiento y Destrucción: Ucrania y sus aliados podrían optar por almacenar el armamento sobrante o proceder a su destrucción controlada, aunque esta opción es costosa y poco probable que se produzca en su totalidad.
3. Impacto en el Crimen Organizado y la Seguridad en Europa
El tráfico de armas es una de las principales preocupaciones para la seguridad europea tras el conflicto. La experiencia en otras guerras sugiere que las armas provenientes de Ucrania podrían alimentar diversas amenazas:
- Grupos Criminales en Europa: Mafias y redes organizadas en países como Francia, Alemania, Italia y los Balcanes podrían acceder a armas de guerra, aumentando su poder de fuego y su capacidad de violencia.
- Terrorismo: Existen antecedentes de grupos extremistas que obtienen armas de conflictos pasados. La guerra en Siria demostró cómo armas desviadas de combates oficiales terminaron en manos de actores no estatales. Es notorio el riesgo que presentan el retorno de combatientes extranjeros que fueron a luchar al frente ucraniano como voluntarios y vuelven a sus países de origen con una experiencia militar operativa. Además, un número no determinado de personas procedentes de países como Kazajistán, Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán (caracterizados por albergar grupos terroristas de inspiración yihadista, en concreto la rama conocida como “provincia del Khorasán”) han adquirido la nacionalidad ucraniana y podrán moverse libremente por Europa. En concreto tiene que ver con la rama del DAESH conocida como ISKP (actualmente es la que proyecta una mayor amenaza contra Ociddente).
- Conflictos en Zonas Inestables: Países con conflictos latentes, como en África o Medio Oriente, podrían ser receptores de armamento ilegal procedente de Ucrania.
- MANPADS: Los sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS) son sistemas antiaéreos portátiles que pueden ser transportados y disparados por una sola persona o transportados por varias personas y disparados por más de una persona que actúe como tripulación. Este tipo de material es una de las mayores preocupaciones a nivel internacional de los responsables de la lucha contra el tráfico ilegal de armas, ya que este material no figura en el registro de las autoridades de armas cortas y ligeras. Se trata de un armamento muy deseado por las redes del crimen organizado ya que está relacionado con un material muy versátil con un gran poder de destrucción.
- Drones: Los drones se caracterizan por ser una tecnología muy letal y barata que se han convertido en el “armamento estrella” del conflicto y que también puede acabar en manos de grupos criminales. Asimismo, están proliferando en redes sociales propaganda y tutoriales creados por combatientes del conflicto ucraniano, que informan cómo convertir un dron comercial civil en un arma de guerra mediante la incorporación de componentes y elementos que lo convierten en un arma (weaponización de drones)
Además, las innovaciones en materia de tácticas, técnicas y procedimientos (TTP) que se han producido en el conflicto ucraniano, como el uso de drones First Person View (FPV) con carácter ofensivo o en vuelo autónomo, podrían extenderse a otras zonas de conflicto y, en el peor de los casos a Occidente.
Medidas para Mitigar el Riesgo
Ante estos riesgos, las instituciones internacionales y los gobiernos europeos deben adoptar medidas efectivas para controlar la proliferación de armas:
1. Monitoreo y Trazabilidad: Implementar tecnologías de rastreo para seguir el destino del armamento transferido a Ucrania. En general, todas las armas cuentan con sellos y números de serie, pero esos controles parecen insuficientes para lograr un seguimiento efectivo
2. Cooperación Policial y Aduanera: Fortalecer la colaboración entre Europol, Interpol y agencias de inteligencia para detectar y frenar el tráfico ilegal de armas. Según explicaban en la entrevista anteriormente mencionada de la Cadena Ser de septiembre de 2024, “la Unión Europea puso en marcha en 2014 la Plataforma Multidisciplinaria Europea contra las Amenazas Criminales (EMPACT en sus siglas en inglés) para identificar, priorizar y abordar las amenazas que plantean el crimen organizado, poniendo un especial énfasis en el tráfico de armas, al considerarse una de las diez prioridades de los Estados miembro”.
3. Desmilitarización y Recolección de Armas: Programas de recompra y desmovilización, similares a los implementados en Colombia o los Balcanes, pueden ayudar a retirar armas de circulación.
4. Legislación más Rigurosa: Endurecer sanciones y regulaciones sobre la venta y posesión de armas en la Unión Europea para evitar filtraciones al mercado negro.
5. Endurecimiento de controles fronterizos para personas que han participado en el conflicto ucraniano y tienen intención de desplazarse a otros países en Europa.
6. Evitar el tráfico ilegal de armamento a zonas de conflicto latente, como África y Oriente Medio.
7. Posible misión de paz europea que registre y controle todo el excedente de material bélico y evite su uso ilícito.
Conclusión
El fin de la guerra en Ucrania marcará un nuevo capítulo en la seguridad europea, pero también traerá desafíos en términos de control de armas. Si no se toman medidas efectivas, el armamento desplegado en el conflicto podría alimentar redes criminales y generar nuevas crisis. Europa debe prepararse con estrategias de seguridad, cooperación internacional y políticas de control de armas para minimizar los riesgos de una proliferación descontrolada.
Lorenzo De La Calle
Chief Compliance Officer – WESTERN UNION
Lorenzo.DeLaCalle@westernunion.com


